Un virus llamado coronavirus vino desde la China y lo afectó todo. Particularmente el grupo estaba muy ansioso pues algunas de las participantes se encontraban al otro lado del mundo, concretamente en India. Y con ésto de si cerraban o no fronteras aéreas, ellas finalmente fueron llegando a cuenta gotas y prácticamente la última que llegó cerró tras de sí la puerta del aeropuerto de Rionegro. Descansamos todas y seguramente sus familias más que nadie.
Ya con el grupo completo empezamos a tantear la posibilidad de la reunión pero las capacidades de concentración no se hallaban al 100 por ciento: había que preparar la casa, las familias, la despensa y los trabajos para el acuartelamiento obligatorio que se veía venir. Y claro, las viajeras debían cumplir con su cuarentena obligatoria. Entonces no había ni motivación ni capacidad para hacerla. Así que dimos un compás de espera, fijamos una fecha y faltando una semana para la reunión del mes arrancó el frenesí por terminar la lectura.
LMDF es una novela que te va calando poco a poco. Es una lectura que envuelve sutilmente, al principio sin mucha pretensión, luego te vas acomodando un poco mas, hasta que finalmente más o menos en la tercera parte, ya estás totalmente metido y queriendo que pasen muchas cosas con los personajes, como el romance que anhelaban Lucy y Mónica entre Germán y María.
Finalmente llegó el día de la reunión virtual y después de los consabidos ‘no te vemos’, ‘me oyen’?, ‘activa el micrófono’, de quien es el perro que está ladrando?, ‘apuren que solo tengo una hora’, ‘esto es la maravilla’.... jajjaja dimos inicio a la conversación en la que llegamos a estar entre 10 y 12 amigas desde sus terrazas, habitaciones o bibliotecas... y hay que decir que fue maravillosa, tanto que pese a las interrupciones del sistema, nos volvimos a conectar en tres o cuatro ocasiones más.
Escogimos una moderadora, María, quien se apersonó muy bien de su papel y ayudó a que no nos atropelláramos las unas con las otras. Empezó leyendo una poesía cuyo nombre no me viene a la cabeza. No pudimos hablar de todos los personajes, Moni los contó y dijo que pasaban de los 100! Sin embargo escogimos algunos y mencionamos otros.
En realidad es una novela muy prolífica en nombres. Recordamos y admiramos la inteligencia de Aurora y su hija Hildegarda, dos mujeres extraordinarias, únicas, diferentes, potentes, llenadoras, inolvidables...Acordamos por voto unánime que el Germán de Lycy, a pesar de sus cualidades, no le llegó a la altura a María, quien para algunas fue la verdadera protagonista de la historia.
La mísmisima Aurora en carne y hueso vino, nos visitó y nos contó su historia y el por qué de aquel crimen tan monstruoso que cometió. A todas nos sorprendió jamás haber oído sobre Aurora Rodríguez Carballeira, la parrocida mas famosa de España...
En el transfondo del libro está por supuesto la Guerra Civil Española y para eso Mariangela nos hizo un recuento fabuloso, concreto y conciso de la época y sus protagonistas. Decidimos que posiblemente sea un tema que más adelante exploraremos en otro libro, más aún teniendo en cuenta el auge que hay hoy entre los escritores ibéricos de desentrañar las historias desconocidas acaecidas en el marco de la contienda.
Lina nos contó la vida de Almudena, de nuevo una escritora que ronda la edad de la mayoría de nosotras, y Mónica nos habló de María, otra de las protagonistas, con mucho afecto y emoción. Ah y nos envió un documento hermoso sobre los años 50 en España. Ceci narró la vida de Hildegarda, fascinante desde su concepción hasta el último día de su corta existencia.
Jamás olvidaremos Ciempozuelos, un piano que sonaba todas las mañanas, unos muñecos de tela de tamaño natural y la vida de dos mujeres que, de haber tomado las cosas con menos frenesí y terquedad, estamos seguras que hubieran cambiado el mundo!
Antes de finalizar reflexionamos sobre nuestro papel en la vida de los hijos. Aurora deseaba una hija que cambiara el mundo, que lo redimiera, que sobresaliera y que hiciera las cosas que ella no pudo; para eso la invistió de conocimientos y sabiduría a través de una educación, que a mí en lo personal me asombra, sublime; casi perfecta.
Hildegarda dotada de una inteligencia extraordinaria, igual a la de su madre, pero también con muchas carencias afectivas y sociales, no pudo cumplir las expectativas mesiánicas de su progenitora. Ese fue su pecado y su condena. A los ojos de su madre no había razón para que siguiera existiendo. ¿Cuántas veces no proyectamos sueños, anhelos y frustraciones en la vida de quienes más queremos?
Terminamos cantando Feliz Cumpleaños a Luzma, acompañándola desde la distancia en su día y conociendo un poquito mas la vida de cada una de nosotras durante la contingencia del coronavirus.
En medio de toda esta incertidumbre dos vidas comienzan, dos bebés que llegan a hacer parte de este mundo cambiante. Adri y Mariangela: sus hijas son unas valientes y unas guerreras. Jamás se imaginaron que el mundo al que llegaron sus hijos fuera tan distinto al que vivíamos hace nueve meses. Pero por más que cambien todas las cosas alrededor, el amor de una madre por su hijo nunca cambia y las circunstancias no hacen sino acrecententarlo.
¡Hasta nuestro próximo libro!
Catalina López, abril de 2020
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| Hildegarda y Aurora |


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